• Sofia Bauchwitz

pastoseco




Mercader. Te acuerdas del día en que nos conocimos? Reías e jugabas a tragar pastoseco… Nos pintamos la boca de rojo. Parecías feliz. Crees que nos encontramos por padecer de los mismos males? Los mismos abismos, aunque distintos. Beatriz… Te digo que no. Me dices que vaya al médico. Felicidad. Me perdonas por aquel día/noche? Bailé como nunca y me sentí muy feliz. Me acuerdo que sangraba. Después vino la fiebre. Que días tan malos y tan tristes se siguieron, antes y despues. León ya existía. Ya no me quedan sueños. Te digo que sí, porque quiero que estés más contenta… Los trato de inventar, para ti y para mi. Pero hoy me parece todo imposible. No seré yo, ni tu, que salvaremos el mundo. Estás tan lejos. Estoy tan lejos de mí…. Quería volver a mi cuerpo, pero no sé donde lo he perdido...




Desenho um pouco. As ideias ficam vagas, se perdem de vista. Tento levar alguma delas adiante. Não bastam. As tentativas se perdem, ninguém lembra. Preciso construir um altar para meu desaparecimento, para minha falta, para meus fracassos. Ritual de passagem. Talvez morrer. Estou ficando louca?


Volto ao meu próprio texto esperando achar alguma verdade de antes.


¿No es la tristeza el principio de todos los males? ¿Deberíamos engullir trocitos de papel bañados en lágrimas? ¿Cuántas veces hemos escuchado que somos locas? Pero yo hablo en lenguas. No deberías contradecir a lo que amas. Si fuese necesario, deberías aceptar la muerte en vida y vivirla con otro cuerpo, vestido con otra piel, otro rostro, otro nombre. Deberías dejarte arrastrar hasta el fondo de su piscina y ahogarte con él. Mirar el mundo a través del espejo de agua de su acuario. La mar pertenece a las sirenas devoradoras de hombres, a los delfines y medusas, a los monstruos abisales. La mar es de los barcos naufragados en gargantas de ballenas. En la mar estamos bien. Mujer, no llenes la mar de lágrimas. Yo nunca he visto una sirena llorar.

A casa dela na água... E mais de um ano sem salgar a boca num mergulho.


Sonho em devir pedra. Afundar dentro dos bolsos de Virginia. Tocar o fundo. Permanecer lá como se sem importância e assistir ao fim do mundo. Imagina o silêncio!



Estou triste demais para te contar. É isso.




um deserto.



Sem processos para mostrar.